From the Provincial, Fr. Louis Studer, O.M.I.

Dear Oblate Friends,

Sometimes we are in the presence of greatness, and we don’t even know it.

That happened to me recently when I was in Hong Kong to conduct the Oblates’ annual retreat.  One of the Oblates I met was Fr. John Wotherspoon, O.M.I.

Father John was very quiet and unassuming.  I learned that he was originally from Australia and had been ministering in Hong Kong since 1985.  I also found out that he had worked in parishes, schools and was involved in a prison ministry.  But I had no idea how fascinating his current work was until a surprising e-mail arrived in Hong Kong during my visit.

That e-mail was sent to Fr. John from, of all places, our offices in the United States.  It included the article which appears in this magazine about his ministry.  The writer wanted Fr. John to review it to make sure everything was accurate.

When Fr. John showed me the article, I was delightfully surprised.  I was unaware that this humble man was the leader of an international campaign to prevent drug trafficking, and that he was willing to do battle with some of the world’s most dangerous drug lords.  What a remarkable story about an incredible man.

I now often think about Fr. John whenever I meet an unknown Oblate.  What is their story to tell?  How are they improving the lives of others?  Their story might not be as dramatic as Fr. John’s mission, but everybody is a source of inspiration, and everybody has something wonderful to share.

It is truly a privilege for us to publish Oblate World magazine so we can share with you the stories of Oblates like Fr. John.  Through your prayers and support, you are also part of these stories.  Please know that Fr. John and I consider you co-missionaries in our ministries.

 

Fr. Louis Studer, OMI, Provincial United States Province

Fr. Louis Studer, OMI, Provincial United States Province
Fr. Louis Studer, O.M.I.
Provincial, United States Province

 

Del Provincial, P. Louis Studer, O.M.I.

Querido Amigo,

En ocasiones nos encontramos frente a la grandeza y ni siquiera nos percatamos de ello.

Fue lo que me sucedió recientemente al estar en Hong Kong para conducir el retiro anual de los Oblatos. Uno de ellos, a quien conocí, fue el P. John Wotherspoon, O.M.I.

El Padre John estuvo muy callado y discreto. Me enteré de que es originario de Australia y ha estado trabajando en Hong Kong desde 1985. También supe que había trabajado en parroquias, escuelas y participaba en el ministerio en la prisión. Pero no tenía idea de cuán fascinante es su labor actual, hasta que llegó un sorprendente e-mail durante mi visita a Hong Kong.

Dicho e-mail fue enviado al P. John de nuestras oficinas en los Estados Unidos. Incluía un artículo que aparece en esta revista acerca de su ministerio. El escritor deseaba que el P. John lo revisara y se asegurara de su exactitud.

Cuando el P. John me mostró el artículo, quedé gratamente sorprendido. No sabía que este sencillo hombre era líder de una campaña internacional para prevenir el tráfico de drogas y que estaba dispuesto a luchar contra algunos de los más peligrosos líderes de drogas en el mundo. ¡Qué impresionante historia de un hombre increíble!

Ahora, al conocer a un Oblato por primera vez, a menudo pienso en el Padre John. ¿Cuál será su historia? ¿Cómo están ayudando a mejorar las vidas de los demás? Tal vez su historia no sea tan dramática como la misión del P. John, pero todos son una fuente de inspiración y todos tienen algo maravilloso que compartir.

Es realmente un privilegio para nosotros el publicar la revista Oblate World y poder compartir con ustedes las historias de Oblatos como el P. John. A través de sus oraciones y apoyo, ustedes son también parte de estas historias. Tengan la seguridad de que el P. John y un servidor les consideramos co-misioneros en nuestros ministerios

 

P. Louis Studer, OMI, Provincial Provincia de los Estados Unidos


P. Louis Studer, O.M.I.
Provincial, Provincia de los Estados Unidos