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Fr. Mark Dean, O.M.I.

Our Lady Of The Pandemic

By Fr. Mark Dean, O.M.I.

During the time of the Covid-19 pandemic, I painted an icon. The work began on Holy Thursday, April 9, and the last brush stroke was made on the feast day of Catherine of Siena, April 29.

For the basis of this icon I used a pattern based upon the icon of the Virgin of the Burning Bush, which shows an icon of Mary and the Christ Child lodged in a tree on an island. The tree has leaves with a flame.

I had made an icon several years ago in memory of my youngest brother, Jim, who died in 1992. I added in at that time a single iris flower, in honor of him because the iris was his favorite flower. The iris is indeed pretty, but unfortunately they don’t last long. My brother, who was in his last weeks of life at the time said, “And that is what they will say of me… ‘Jim Dean, he didn’t last long, but he was pretty while he was here.’”

The Icon of the Virgin of the Burning Bush is in reference to the story of Moses and the Burning Bush, which was on fire but not consumed. The early Church saw this as a symbol of Mary and the Virgin Birth, she who gave birth yet remained a virgin.

One of the first changes I made to this pattern was to use the main Marian image the icon of Our Lady of Tenderness as displayed in the icon of Our Lady of Vladimir, perhaps the most famous example of this style. I also brought into the icon the two angels depicted in the icon of Our Lady of Perpetual Help.

In the halo of Mary are included 12 abstract stars. Only nine are visible, for three are hidden by Mary and the Christ Child. While stars are not uncommon in icons of Mary, these stars were placed in a reference to Mary, Mother of Divine Mercy.

In the foreground I added a field of irises, for me a symbol of our dearly departed, who while out of sight, are not out of heart or mind or reach. Finally, in reference to the Covid-19 pandemic, I placed a symbol of the coronavirus on the cross borne by the angel on the right and later on I added in a bat, in reference to the origin of the virus.

Fr. Mark Dean, O.M.I.

Nuestra Señora de la Pandemia

Por el P. Mark Dean, O.M.I.

Durante la pandemia de Covid-19 pinté un ícono.  La tarea comenzó el Jueves Santo, 9 de abril y la última pincelada fue en la fiesta de Catalina de Siena, el 29 del mismo mes.

Como base del ícono utilicé un patrón de la Virgen de la Zarza Ardiente, que muestra a María y el Niño Jesús incrustado en un árbol en una isla.  El árbol tiene hojas en llamas.

Hace varios años hice un ícono en recuerdo a Jim, mi hermano más pequeño, quien falleció en 1992. En ese entonces le agregué un solo lirio en su honor, pues era su flor favorita. El lirio es una flor hermosa, pero no dura mucho. Mi hermano, quien entonces estaba en sus últimas semanas de vida, dijo “y eso es lo que dirán de mí…  ‘Jim Dean, no vivió mucho, pero fue hermoso mientras estuvo con nosotros”.

El ícono de la Virgen de la Zarza Ardiente es en referencia a la historia de Moisés y la Zarza Ardiente, que se quemó pero no fue consumida.  En las primeras etapas de la Iglesia fue un símbolo de María y el Nacimiento de la Virgen, aquélla que aun dando a luz, siguió siendo virgen.

Uno de los primeros cambios que hice al patrón fue utilizar la imagen Mariana principal de nuestra Señora de la Ternura, según el ícono de Nuestra Señora de Vladimir, tal vez el ejemplo más famoso de este estilo.  En el ícono incluí también a los dos ángeles del ícono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

El halo de María incluye 12 estrellas abstractas, de las cuales solo 9 son visibles, pues tres están ocultas por María y el Niño Jesús. Aun cuando las estrellas son íconos comunes a María, estas estrellas fueron colocadas en referencia a María, Madre de la Divina Misericordia.

En el fondo añadí un campo de lirios, para mí un símbolo de nuestro querido fallecido, quien aunque no visible, continúa en nuestro corazón y mente.  Por último, y como referencia a la pandemia del Covid-19, coloqué un símbolo del coronavirus en la cruz sostenido por un ángel a la derecha y añadí un murciélago, como referencia al origen del virus.

Señora de la Ternura, Señora del Perpetuo Socorro, Madre de la Divina Misericordia, Intercede por nosotros ante Dios para que nos bendiga y ayude a todos los que sufren por la pandemia del coronavirus. Que todos los que miren esta imagen conozcan el toque sanador de Dios.

Amén.