Fr. Lawrence Mariasoosai, O.M.I.

Growing The Faith A Family Tradition

Catholic vocation directors love the Mariasoosai family.

That is because the Mariasoosai family has produced an astonishing 76 people who became Catholic priests, brothers or sisters.  This bounty of vocations includes Fr. Lawrence Mariasoosai, O.M.I. who is one of 31 priests on the family tree.

“I come from a very special family,” said Fr. Lawrence.  “My relatives joined many different congregations and dioceses, but I am the only one who became a Missionary Oblate.”

Father Lawrence was destined for the priesthood as a child growing up in the Tamil Nadu area of India.  His father was the housekeeper and sacristan for a prominent French missionary priest, and Fr. Lawrence literally grew up in the Church.  As a youngster, he would get up before 6:00 a.m. to serve Mass.

When Fr. Lawrence formally accepted the call to religious life, he took a different path than his relatives.  He knew about the work of the Oblates among the poor in India and throughout the world, and he felt drawn to becoming a missionary priest.

Father Lawrence was ordained in 1997 and his first assignment was as an associate pastor at a parish in the megacity of Bangalore.  After a year there, he returned to Tamil Nadu where he was the first Pastor of St. Francis Xavier Parish.  He also started a school for young people in the community.

In 2003, Fr. Lawrence received a new assignment that would take him halfway around the world, to southern Illinois.  He spent a few months as the Chaplain at Meredith Home, a retirement community in Belleville, Illinois.  After adjusting to life in the United States, he was assigned as Pastor of Our Lady of Lourdes Parish in Sparta, Illinois.

Sparta, a town of about 4,000 people in rural Illinois, may seem like an odd place to assign a priest from India.  But Fr. Lawrence said he felt right at home during his eight years at Our Lady of Lourdes Parish.

“It was definitely a different location, but the ministry was still the same in Illinois as India, to help people deepen their faith,”said Fr. Lawrence.

Father Lawrence’s next assignment involved another cultural shift – Texas.  He spent a year at Our Lady of Guadalupe Parish in Midland and then in 2013 he became Pastor of Sacred Heart Parish in Eagle Pass, Texas where he currently ministers.

Sacred Heart is located just a few blocks from the Mexico border.  Parishioners are about 90-percent Hispanic so Fr. Lawrence had to learn Spanish.  All of the Masses at Sacred Heart are in Spanish except for one English Mass on Sunday.

Being so close to the border, Eagle Pass has seen an increase in the number of migrants coming to the area to escape violence in their homelands.  Father Lawrence and his parishioners provide shelter, food and other necessities to some of the migrants.  They follow the commandment of the founder of the Oblates, St. Eugene De Mazenod, to “treat people as human beings, first of all.”

During the past several years, Fr. Lawrence has been active in promoting the Oblate Associates program in his parish.  Oblate Associates are lay people who share their gifts and special talents for the benefit of others, guided by the charism of the Missionary Oblates.  Recently 40 new Oblate Associates made a one-year commitment at Sacred Heart Parish.

“Oblate Associates is not just another group to join, it is a way of life,” said Fr. Lawrence. “They are a blessing to me and to the parish.”

Today, Fr. Lawrence takes great pride in being able to plant seeds of faith to allow the Good News to bloom in the lives of his parishioners.  He is proud to be growing the Oblate family in southern Texas.  And he is also proud of continuing a family legacy of growing the Catholic Church, by helping others discover their religious life.

Fr. Lawrence Mariasoosai, O.M.I.

Aumentando la Fe Una Tradición Familiar

A los Directores Vocacionales católicos les encanta la familia Mariasoosai y es porque esa familia fue el origen de 76 personas que se convirtieron en sacerdotes, hermanos o hermanas. Este gran grupo de vocaciones incluye al P. Lawrence Mariasoosai, O.M.I., uno de los 31 sacerdotes en su árbol genealógico.

“Vengo de una familia muy especial”, dijo el P. Lawrence.  “Mis familiares se han unido a muchas congregaciones y diócesis diferentes, pero yo soy el único Misionero Oblato.”

El Padre Lawrence estaba destinado al sacerdocio desde niño en el área Tamil Nadu de la India.  Su padre era el encargado de la casa y sacristán de un prominente sacerdote misionero francés y literalmente el P. Lawrence creció en la iglesia. Siendo joven, se levantaba a las 6:00 a.m. para ayudar en la Misa.

Al aceptar formalmente el llamado a la vida religiosa, el P. Lawrence tomó un camino diferente a sus familiares.  Supo del trabajo de los Oblatos con los pobres en la India y en todo el mundo y se sintió atraído a convertirse en sacerdote misionero.

El Padre Lawrence fue ordenado en 1997 y su primera asignación fue como pastor asociado en una parroquia en la megaciudad de Bangalore.  Después de un año, volvió a Tamil Nadu, como Pastor de la parroquia San Francisco Javier.  También comenzó una escuela para jóvenes en la comunidad.

En 2003, el P. Lawrence recibió una nueva asignación que lo llevaría al otro lado del mundo, al sur de  Illinois, donde pasó algunos meses como Capellán en Meredith Home, una comunidad de retiro en Belleville. Después de adaptarse a la vida en los Estados Unidos, fue asignado como Pastor de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes
en Sparta, Illinois.

Sparta, una ciudad de cerca de 4,000 habitantes en el área rural de Illinois, puede parecer extraña para un sacerdote de la India, aunque el P. Lawrence comentó que se sintió en casa de inmediato y durante sus ocho años en Nuestra Señora de Lourdes.

“Por supuesto que fue muy diferente, pero el ministerio era el mismo en Illinois que en la India: ayudar a las personas a profundizar su fe”, dijo el P. Lawrence.

La siguiente etapa del Padre Lawrence implicó otro cambio cultural: Texas.  Estuvo un año en la parroquia  Nuestra Señora de Guadalupe en Midland y en 2013 se convirtió en Pastor de la parroquia Sagrado Corazón en Eagle Pass, Texas, donde se encuentra actualmente.

Sagrado Corazón está a solo unas calles de la frontera con México y cerca del 90% de los feligreses son hispanos, por lo que el P. Lawrence tuvo que aprender español.  Todas las Misas en Sagrado Corazón son en español, a excepción de una Misa en inglés el domingo.

Estando tan cerca de la frontera, Eagle Pass ha visto incrementarse el número de migrantes que llegan escapando de la violencia en sus lugares de origen.  El Padre Lawrence y sus feligreses ofrecen refugio, alimentos y otros artículos a algunos de los migrantes, siguiendo el deseo del fundador de los Oblatos, San Eugenio de Mazenod, de “tratar a las personas como seres humanos, antes que nada.”

En años recientes el P. Lawrence ha promovido activamente el programa de Asociados Oblatos en su parroquia. Los Asociados Oblatos son laicos que aportan sus dones y talento especial para beneficio de los demás, guiados por el carisma de los Misioneros Oblatos.  Hace poco 40 nuevos Asociados Oblatos hicieron un compromiso por un año en la parroquia Sagrado Corazón.

“Ser Asociado Oblato no es solo unirse a un grupo, sino una forma de vida”, dijo el P. Lawrence. “Representan una bendición para mi y para la parroquia.”

El P. Lawrence está muy orgulloso de poder sembrar las semillas de la fe y permitir que las Buenas Nuevas florezcan en las vidas de sus feligreses.  También está orgulloso de acrecentar la familia Oblata en el sur de  Texas y de continuar el legado de su familia de aumentar el número de personas en la Iglesia católica, al ayudar a los demás a descubrir su vida en la religión.

 

Oblate World JuneJune 2020
Junio de 2020
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