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Brother Bill Lundberg, O.M.I.An Oblates’ Missionary Work Continues to Survive

Brother Bill Lundberg, O.M.I. has been a survivor since day one.

Brother Bill was born premature in 1938.  He weighed only three pounds and doctors didn’t expect him to live.  A nun at the hospital even performed a quick Baptism ceremony for the infant.

But Baby Bill was a survivor.  Days in the hospital became weeks, and weeks became months.  Eventually he was big enough and healthy enough to go home.

Home for young Bill was Richfield, Minnesota outside of Minneapolis.  He spent much of his childhood attending a parish run by the Missionary Oblates.  The Oblates and his family instilled a strong faith in Bro. Bill.  After a few years serving in the Navy and Reserves, Bro. Bill joined the Oblates and took vows as an Oblate Brother in 1963.

Brother Bill’s early ministries included serving as a staff member at King’s House of Retreats in Henry, Illinois; a member of the parish team at Holy Cross Parish in Orr, Minnesota; and he was part of the hospitality staff at the National Shrine of Our Lady of the Snows in Belleville, Illinois.

In 1973 he accepted the responsibility of being the Assistant Director of Blandine House in Fond du Lac, Wisconsin.  At the time Blandine House was a new residential program providing counseling for men who were recovering from alcohol and drug dependency.  Brother Bill and another Oblate created many of the recovery programs at Blandine House which still exists today.

“Men would stay at Blandine House for three to six months after their primary treatment for addiction,” said Bro. Bill.  “I would help them get back on their feet, help them find work and get them to reconnect with their families.”

In 1979 Bro. Bill accepted an assignment to work in the Oblates’ Native American ministries.  He would spend nearly 23 years ministering to Native Americans on reservations in South Dakota and Minnesota.

Brother Bill worked in a variety of parish ministries including helping adults and youth discover their faith through  R.C.I.A. and P.S.R. programs.  He also worked as a bursar at the Tekakwitha Children’s Home and was responsible for a variety of outreach programs including director of a local food pantry.

During his time in South Dakota and northern Minnesota, Bro. Bill was again a survivor – of the brutal winters.  It was not unusual for the temperature to dip to 30 below zero.  One day the temperature dropped to 52 degrees below zero, and Bro. Bill proudly notes that he still got out and went to work.

In 2012 Bro. Bill moved into St. Henry’s Oblate Residence in Belleville, Illinois a community for elder and infirmed Oblates.  In 2016 he suffered a major heart attack and wasn’t expected to survive.  He again proved the doctors wrong.

Today Bro. Bill lives at the St. Francis Assisted Living Center located on the grounds of the National Shrine of Our Lady of the Snows.  More than 50 years ago, Bro. Bill started his hospitality ministry at the Shrine, and today he is ministering through hospitality to residences at the St. Francis Center.  “I guess you can say I’m still doing my ‘snow job’ after all these years,” joked Bro. Bill.

In Bro. Bill’s room at the St. Francis Center, the decorations are pretty sparse.  There are a few family photos and artifacts from the Tekakwitha Indian Missions.  Above his favorite chair is the item that he is most proud to display.  It is a picture of him just a few days old, a little baby struggling to survive.

Brother Bill Lundberg has been a survivor throughout his life, and because of that toughness he has blessed countless people through his compassionate heart and gentle soul.

El Trabajo Misionero de un Oblato Continúa Sobreviviendo

El Hno. Bill Lundberg, O.M.I. ha sido un sobreviviente desde su primer día.

Nació prematuramente en 1938 pesando solo 1.5 kg y los doctores no esperaban que sobreviviera. Una de las Hermanas del hospital incluso hizo una rápida ceremonia de Bautismo para el recién nacido.

Pero el Bebé Bill era un sobreviviente.  Los días en el hospital se hicieron semanas y las semanas se hicieron meses.  Finalmente estuvo lo suficientemente fuerte para ir a casa.

La casa del joven Bill estaba en Richfield, Minnesota, fuera de Minneapolis.  Pasó gran parte de su infancia  asistiendo a una parroquia atendida por los Misioneros Oblatos, quienes junto con su familia inspiraron en el Hno. Bill una gran fe.  Después de algunos años sirviendo en la Armada y Reservas, el Hno. Bill se unió a los Oblatos y tomó votos como Oblato Hermano en 1963.

Los primeros ministerios del Hermano Bill incluyeron el equipo de la Casa de Retiros King House en Henry, Illinois; como miembro del equipo parroquial en la parroquia Holy Cross en Orr, Minnesota; y como parte del equipo de hospitalidad en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de las Nieves, en Belleville, Illinois.

En 1973 aceptó ser Director Asistente en la Casa Blandine en Fond du Lac, Wisconsin, un programa residencial nuevo en ese entonces, que daba asesoría a jóvenes en rehabilitación de la dependencia al alcohol y las drogas. El Hermano Bill y otro Oblato crearon muchos de los programas en la Casa Blandine, que aún existe hoy en día.

“Los jóvenes permanecían de tres a seis meses en la Casa Blandine tras su tratamiento básico por adicciones”, dijo el Hno. Bill. “Les ayudaba a reencontrar su camino, a encontrar trabajo y a reencontrarse con sus familias.”

En 1979 el Hno. Bill aceptó una asignación al ministerio de los Oblatos con los Nativos Americanos, donde pasó casi 23 años en sus reservaciones en Dakota del Sur y Minnesota.

Además, el Hermano Bill trabajó en varios ministerios parroquiales, ayudando a los adultos y jóvenes para encontrar su fe a través de los programas R.C.I.A. y P.S.R…  También fue tesorero en la Casa para Niños Tekakwitha y fue responsable de muchos programas, incluyendo dirigir un programa de despensa local.

En su período en Dakota del Sur y norte de Minnesota, el Hno. Bill sobrevivió de nuevo – a los terribles inviernos.  No era raro que la temperatura llegara a 30 bajo cero.  Un día, la temperatura era de 52° bajo cero y el Hno. Bill comenta con orgullo que salió para ir a trabajar.

En 2012, el Hno. Bill se mudó a la Residencia Oblata St. Henry en Belleville, Illinois, una comunidad para los Oblatos ancianos y enfermos. En 2016 sufrió un ataque cardiaco mayor y no se esperaba que sobreviviera. De nuevo demostró que los doctores estaban equivocados.

Actualmente el Hno. Bill vive en el Centro St. Francis de Vida Asistida que se localiza en la propiedad del Santuario Nacional de Nuestra Señora de las Nieves.  Hace más de
50 años el Hermano comenzó su ministerio de hospitalidad en el Santuario y actualmente trabaja en  hospitalidad a residencias del Centro St. Francis.  “Creo que podría decirse que aun hago mi ‘trabajo en la nieve’ después de todos estos años,” bromeó el Hno. Bill.

La decoración en la habitación del Hno. Bill en el Centro St. Francis es escasa. Hay algunas fotos familiares y artículos de las Misiones Indias Tekakwitha.  Sobre su sillón favorito está lo que le enorgullece más mostrar: una fotografía de él cuando bebé de unos días de nacido: un pequeño luchando por sobrevivir.

El Hermano Bill Lundberg ha mostrado ser un sobreviviente toda su vida, y debido a esa entereza, ha podido ser una bendición para muchas personas, a través de su corazón compasivo y dulce alma.