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Feeding Canada’s Poor

The Missionary Oblates have started a farm in rural Canada to provide food for their soup kitchen in the inner city of Hamilton, Ontario.

The De Mazenod Door Outreach Program provides meals to about 400 people in Hamilton every day. The program was started by Fr. Tony O’Dell, O.M.I. and Fr. Jarek Pachocki, O.M.I. soon after arriving in Hamilton in 2012 and setting up home at St. Patrick Church. The ministry is named De Mazenod Door after St. Eugene De Mazenod, the founder of the Missionary Oblates.

“The door is the symbol of openness, welcome and hospitality,” said Fr. Tony. “And now with our farm it is also a place of new growth, sustenance and abundance. Our goal is to create a sustainable source of healthy, locally-grown food for our guests.”

The De Mazenod Farm is a 19-acre property located in rural Ancaster, Ontario. The land had been sitting idle when Fr. Tony suggested the farm be put back into use to support the Oblates efforts to feed the hungry.

The De Mazenod Farm is growing over 40 types of vegetables and herbs including beans, peppers, potatoes, beets, cabbage, carrots and cauliflower. When harvested, the produce is sent to the De Mazenod Door kitchen where it is used to create homemade meals for the guests including hearty soups, stews and
casseroles. The farm is also home to 36 laying chickens that are providing eggs for breakfasts served at De Mazenod Door.

A special garden at the farm is where flowers are grown that decorate St. Patrick Church for special feast days and Sundays during the summer and fall. There are also plans to create prayer spaces on the farm, where people can “get away” and relax in nature.

In addition to providing food for the poor, the farm is also a place of community building, seeking to engage, educate and empower all who visit and wish to lend a helping hand. The farm welcomes volunteers from every walk of life including many frontline workers suffering with post-traumatic stress disorder (PTSD) who are eager to contribute in any way that they can.

“With the help of many dedicated volunteers we are producing a whole bounty of goodness while cultivating a community of love and compassion,” said Fr. Tony.

 

Llevando Alimentos A los Pobres En Canadá

Los Misioneros Oblatos inauguraron una granja en una zona rural en Canadá para proveer alimentos a su comedor en la ciudad de Hamilton, Ontario.

El Programa de Acercamiento Puerta de Mazenod proporciona comida diaria a cerca de 400 personas en Hamilton. El programa fue instaurado por el P. Tony O’Dell, O.M.I. y el P. Jarek Pachocki, O.M.I. poco después de llegar a Hamilton en 2012, ubicándose en la Iglesia San Patricio. Este ministerio recibió su nombre de San Eugenio de Mazenod, fundador de los Misioneros Oblatos.

“La puerta representa la apertura, bienvenida y hospitalidad”, dijo el P. Tony.  “Y ahora con nuestra granja es también un lugar de crecimiento, sustentabilidad y abundancia.  Nuestra meta es crear una fuente sustentable de alimentos saludables cosechados localmente para nuestros visitantes”.

La Granja de Mazenod está localizada en una propiedad de 19 acres en la parte rural de Ancaster, Ontario.  La tierra se encontraba ociosa hasta que el P. Tony sugirió se volviera a utilizar la granja y apoyar a los Oblatos en su tarea de alimentar a los hambrientos.

En la granja De Mazenod se cultivan más de 40 clases de verduras y hierbas, incluyendo frijol, pimiento, papa, betabel, col, zanahoria y coliflor.  Cuando son cosechadas, las verduras se envían al comedor Puerta De Mazenod para utilizarse en comidas para los visitantes, como sopas, estofados y guisos. La granja tiene además 36 gallinas que aportan sus huevos para los desayunos que se ofrecen en la Puerta de Mazenod.

En la granja hay una zona especial de jardín  donde se cultivan las flores que decoran la Iglesia San Patricio en las fiestas especiales y los domingos, en verano y otoño.  Ya hay planes a futuro de crear espacios de oración en la granja, donde la gente pueda “escaparse” y descansar rodeada por la naturaleza.

Además de aportar alimentos para los pobres, la granja es también un lugar para construir comunidad, buscando el compromiso, educación y empoderamiento de todos los que lleguen y deseen ayudar de alguna forma.  La granja da la bienvenida a voluntarios de todos los ámbitos sociales, incluyendo muchos trabajadores de primera línea con estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) que desean contribuir en alguna forma.

“Con la ayuda y dedicación de muchos voluntarios, estamos logrando cosas buenas, al mismo tiempo que cultivamos una comunidad de amor y compasión”, dijo el P. Tony.

 

P. Louis Studer, OMI, Provincial Provincia de los Estados Unidos


P. Louis Studer, O.M.I.
Provincial, Provincia de los Estados Unidos