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Oblates Without Borders

The migrant program, Oblatos Sin Fronteras (Oblates Without Borders) started 2021 by delivering 110 food baskets to families who migrated to Tijuana seeking a
better quality of life. Most are from Honduras, El Salvador and Guatemala. They typically are fleeing from crime and gangs that extort money, prostitute women and force young men to engage in illicit activities.

They fear their children will be kidnapped and forced to do the activities just mentioned. There are also people from Haiti and Cuba, who leave their country because they cannot make a living to survive.

Such is the case of Señora Yaimi, who as a teacher earned only $18 working from Monday to Saturday. We also have Mexican migrants who, like foreigners, come to our Oblate community with nothing.

On behalf of the 168 migrant families that we assisted during the past 12 months, the team of Oblatos Sin Fronteras and the Oblates of Mary Immaculate would like to thank you for all the support you provided. We were able to give 2,492 food baskets and diapers, blankets, clothes and shoes among other basic needs. Thanks to your donations, we also provided psychological counseling, which is so important. We are also thankful that we have been able to continue providing legal support and now have two lawyers assisting us. Doctor Eduardo Gutiérrez joined our effort and is a specialist in immigration. We remain in prayer for all our donors and volunteers who make the migrant program work.

Adriana Ortega
Coordinator of the Migrant Program.

 

Oblatos Sin Fronteras

El programa para migrantes Oblatos Sin Fronteras (Oblates Without Borders) comenzó en 2021 al entregar 110 despensas a las familias que migraron a Tijuana en búsqueda de una mejor calidad de vida.  En su mayoría son de Honduras, El Salvador y Guatemala que huyeron del crimen y las pandillas que extorsionaban y prostituían a las mujeres y forzaban a los jóvenes a realizar actividades ilícitas.

Temían que sus hijos fueran secuestrados y obligados.  Hay también personas de Haití y Cuba, que dejaron sus países pues con sus trabajos no les era suficiente para sobrevivir.

Tal es el caso de la señora Yaimi, maestra que ganaba solo $18 y trabajaba de lunes a sábado. Al igual que los extranjeros, también llegan a nuestra comunidad migrantes mexicanos, que no cuentan con nada.

A nombre de las 168 familias migrantes a las que hemos ayudado en los últimos 12 meses, el equipo de Oblatos Sin Fronteras y los Oblatos de María Inmaculada, deseamos agradecer todo el apoyo que nos han brindado, con el cual pudimos entregar 2,492 despensas, pañales, cobijas, ropa y zapatos, entre otros artículos básicos.  Gracias a sus donativos, también pudimos ofrecer asesoría psicológica, que es de tanta importancia.  Agradecemos haber podido continuar dando apoyo legal y ahora contamos con dos abogados que colaboran con nosotros. El Dr. Eduardo Gutiérrez se unió a nuestro esfuerzo y es especialista en inmigración.  Continuamos nuestras oraciones por todos nuestros benefactores y voluntarios, que hacen posible el programa a migrantes.

Adriana Ortega
Coordinadora del Programa a Migrantes.

 

 

P. Louis Studer, OMI, Provincial Provincia de los Estados Unidos


P. Louis Studer, O.M.I.
Provincial, Provincia de los Estados Unidos