Finding Happiness Among the Oblates

Joseph SaukaniFive years ago Joseph Saukani had a difficult decision to make about his future.  He was having success as a professional soccer player in Zambia, but at the same time he had a powerful calling from the Church.

His friends all told him that he should stay with soccer, that he could make good money.  After visiting with the Oblates, Joseph decided that he had to listen to his heart.

“I left soccer behind and joined the Oblate formation program,” said Joseph.  “I had to be happy, and I was most happy with the Oblates.  I have never regretted my decision.”

Joseph was born in Kabwe in the Central Province of Zambia in 1990.  His parents had ten children and he is the ninth born.  As a child Joseph served many years as an altar boy and his interaction with the priests started a feeling inside of him that he might have a calling to religious life.

“It was during my primary education when I first felt the call to the priesthood.  The feeling at the time was not real strong but it kept developing as I grew older,” said Joseph.  “When I completed my secondary education my vocation call became very strong.”

But something was in the way of that calling to religious life – soccer.

Joseph was a star soccer player in high school and the money and fame of a professional career was too enticing to pass up.  For five years Joseph played professional soccer but there was always the nagging feeling that life should be more than playing a sport.

A former novice of the Oblates, Nchimunya Bbuyumba Haakdakata, introduced Joseph to Fr. Ron Walker, O.M.I. the Vocation Director for the Oblates in Zambia.  They kept in touch for two years until Joseph decided that it was time to leave soccer behind and pursue his calling to the priesthood.

Last year, Joseph was a novice at the Oblate Novitiate in Godfrey, Illinois.  After completing his novitiate year, Joseph went back to Africa to continue his studies at the Oblates’ St. Joseph Institute in Cedar, South Africa.

Just 27 years old, Joseph’s personal and spiritual journeys have taken him around the world, and to very diverse environments.  Joseph says he is in a very good place now, because he is happy.


“Life is all about happiness,” said Joseph.  “I have chosen a life with the Oblates that I am confident will make me the happiest person I
can be.”

Encontrando la Felicidad Entre los Oblatos

Joseph Saukani

Hace cinco años, Joseph Saukani tuvo que tomar una difícil decisión sobre su futuro.  Era un exitoso jugador profesional de soccer en Zambia, aunque al mismo tiempo la Iglesia le hacía un fuerte llamado.

Todos sus amigos le decían que siguiera en el soccer, con el que podría obtener mucho dinero. Después de una visita con los Oblatos, Joseph decidió que debía escuchar a su corazón.

“Dejé el soccer e ingresé al programa de formación de los Oblatos,” dijo Joseph.  “Debía ser feliz y con los Oblatos era de lo más feliz.  Nunca he lamentado mi decisión.”

Joseph nació en 1990 en Kabwe, Provincia Central de Zambia.  Sus padres tuvieron diez hijos y él es el noveno. De niño, Joseph fue acólito por muchos años y su interacción con los sacerdotes sembró en él un sentimiento de un posible llamado a la vida religiosa.

“Cuando estudiaba primaria sentí el llamado al sacerdocio por primera vez. Entonces no era muy fuerte, aunque siguió creciendo con la edad,” dijo Joseph.  “Para cuando terminé la secundaria mi vocación era ya muy fuerte.”

Aunque algo se interpuso al llamado a la vida religiosa – el soccer.

Joseph era un jugador estrella de soccer en la preparatoria y el dinero y la fama de una carrera profesional era difícil de dejar pasar.  Joseph jugó soccer de forma profesional por cinco años, pero siempre había un sentimiento persistente de que la vida debía ser más que dedicarse a un deporte.

Un antiguo novicio de los Oblatos, Nchimunya Bbuyumba Haakdakata, presentó a Joseph con el P. Ron Walker, O.M.I., Director Vocacional de los Oblatos en Zambia.  Estuvieron en contacto por dos años, hasta que Joseph decidió que era hora de dejar el soccer y seguir su llamado al sacerdocio.

Joseph fue novicio el año pasado en el Noviciado Oblato en Godfrey, Illinois.  Al terminar su año de noviciado, Joseph volvió a África para continuar sus estudios en el Instituto St. Joseph de los Oblatos en Cedar, Sudáfrica.

Con solo 27 años, la vida personal y espiritual de Joseph lo han llevado alrededor del mundo, a muchos entornos diferentes; dice que se encuentra ahora en un muy buen lugar, pues es feliz


“La vida es acerca de ser feliz,” dijo Joseph.  “Elegí la vida con los Oblatos, que confío me hará tan feliz como puedo ser.”