On the Path to SainthoodThe Path to Sainthood

On March 11, 2006 Pope Benedict XVI declared Fr. B.A. Thomas, O.M.I. a “Servant of God.”  With this designation, Fr. Thomas is now under consideration for sainthood by the Vatican’s Congregation for the Causes of Saints.  The Oblate priest from Sri Lanka was the founder of the Congregation of the Rosarians, which in 1934 became the first indigenous community of contemplative monks to be established in Asia.  

Father Bastiampillai Anthonipillai (B.A.) Thomas, O.M.I. was born in 1886 in the village of Padiyanthalvu, Sri Lanka.  He was a fighter from day one.  The newborn was so weak he wasn’t expected to live but a few days.  Instead, he would reach the age of 78.

As a young man Fr. Thomas was a brilliant student at a high school run by the Missionary Oblates.  After high school he entered the seminary with the dream of becoming an Oblate priest.  But he had constant health problems, and the goal of becoming a priest
felt unattainable.

One day during Sacred Scripture class, the professor was explaining the urgency of the fundamental call of Jesus: “If someone wants to come after me, he must deny his very self, take up his cross and follow me.” (Matt 16:24).  These words were decisive for Fr. Thomas.  He mustered all his strength, overcame all physical obstacles (at one point even receiving the Last Rites) and was ordained an Oblate priest in 1912.

Because of his fragile health Fr. Thomas was assigned to St. Patrick’s College, where he was put in charge of the Hindu Residence.  Father Thomas started a serious dialogue with the Hindu students, with some later embracing the Catholic faith and a few even becoming priests.

During the 1920s, Pope Pius XI was encouraging the creation of contemplative communities in mission countries.  The Bishop of Jaffna asked Fr. Thomas to create such a community in Sri Lanka.  In 1934 Fr. Thomas founded a congregation of local monks – the Rosarians.  Twelve years later a female branch of the Rosarians was born.  Both groups would establish several monasteries in Sri Lanka as well as in India which are still active today.  

Through the Rosarians Fr. Thomas created a contemplative Christian lifestyle that also has links with Hindus and Buddhists.  Choral Hindu-style chants are used instead of the classical Gregorian chants.  Rosarians adhere to a strict vegetarian diet.  They also work collaboratively with local people, most of whom are not Catholic.

Father Thomas insisted that there not be a caste system with the Rosarians.  He admitted candidates from all backgrounds, from the very rich to the desperately poor.  This lack of a class system drew opposition from both inside and outside the Church, and Fr. Thomas was even labeled the “Mad Monk,” a nickname he gladly welcomed.  To reinforce his “madness,” he suggested the Rosarians’ motto be: “We are fools for Christ’s sake,” 1Cor 4:10. 

Towards the end of his life Fr. Thomas’ broken health often put him in the hospital.  He died in 1964 surrounded by his brother Oblates.  Shortly before his death he received a visit from the Superior General of the Oblates, Fr. Leo Deschatelets, O.M.I.  

After visiting the dying priest, Fr. Deschatelets expressed these words about Fr. Thomas: “If you want to see a true saint, you should go to Sri Lanka.  You will find in that old man everything that the word ‘holiness’ implies.  Everything about him corresponds to the idea we have a man of God.”

Camino a la Santidad

El 11 de marzo de 2006, el Papa Benedicto XVI declaró al P. B.A. Thomas, O.M.I. “Siervo de Dios.”  Bajo esta designación, el P. Thomas es considerado para la santidad por la Congregación del Vaticano para las Causas de los Santos. El sacerdote Oblato de Sri Lanka fue fundador de la Congregación de los Rosarianos, que en 1934 se convirtió en la primera comunidad indígena de monjes contemplativos establecida en Asia.  

El PadreBastiampillai Anthonipillai (B.A.) Thomas, O.M.I. nació en 1886, en la aldea de Padiyanthalvu, Sri Lanka.  Luchó desde el principio. Como recién nacido, estaba muy débil y solo se esperaba viviera algunos días. En vez de ello, llegó hasta los 78 años.

De joven, el P. Thomas fue un excelente estudiante en una preparatoria dirigida por los Misioneros Oblatos. Después de la preparatoria ingresó al seminario, con el sueño de hacerse sacerdote Oblato.  Pero su salud tenía constantes dificultades y la meta de ser sacerdote parecía inalcanzable.

Un día, durante una clase de Sagrada Escritura, el profesor explicaba la urgencia del llamado fundamental de Jesús:“Si alguno quiere venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz y me siga.” (Mat 16:24).  Estas palabras fueron decisivas para el P. Thomas. Hizo acopio de toda su fortaleza, sobreponiéndose a todos los obstáculos físicos (en alguna ocasión incluso recibiendo los Últimos Sacramentos) y fue ordenado sacerdote Oblato en 1912.

Debido a su frágil salud, el P. Thomas fue asignado al Colegio St. Patrick, donde quedó a cargo de la Residencia Hindú.  El PadreThomas comenzó un diálogo serio con los estudiantes hindúes, lo que llevó a algunos a tomar la religión católica e incluso a algunos ordenarse sacerdotes.

Durante los años 1920, el Papa Pío XI alentó la creación de comunidades contemplativas en los países de misión. El Obispo de Jaffna solicitó al P. Thomas crear tal comunidad en Sri Lanka, por lo que en 1934 el P. Thomas fundó una congregación de monjes de la localidad – los Rosarianos.  Doce años después nació una rama femenina de los Rosarianos. Ambos grupos establecerían varios monasterios en Sri Lanka y en la India, que siguen activos hasta la fecha.  

A través de los Rosarianos, el P. Thomas creó un estilo de vida cristiano contemplativo que está ligada también a los hindúes y budistas. Se utilizan cantos corales estilo hindú, en vez de los cantos gregorianos clásicos. LosRosarianos se apegan a una estricta dieta vegetariana y trabajan en colaboración con la gente del lugar, de los cuales la mayoría no son católicos.  

El Padre Thomas insistió en que no hubiera un sistema de castas en los Rosarianos, admitiendo candidatos de todos los orígenes, desde los muy acaudalados hasta los más pobres. La carencia de clases en el sistema llevó a la oposición de tanto el interior como del exterior de la Iglesia, por lo que el P. Thomas incluso fue etiquetado como el “Monje Loco”, un apodo al que alegremente dio la bienvenida. Para reforzar su “locura”, sugirió que el lema de los Rosarianos fuera: “Somos unos necios por Cristo,” 1Cor 4:10. 

Hacia el final de su vida, la debilitada salud del P. Thomas lo llevaba al hospital con frecuencia. Falleció en 1964, rodeado de sus hermanos Oblatos. Poco antes de su muerte, recibió la visita del Superior General de los Oblatos, el P. Leo Deschatelets, O.M.I.  

Después de su visita al sacerdote moribundo, el P. Deschatelets se expresó así, respecto al P. Thomas: “Si desean ver a un verdadero santo, deben ir a Sri Lanka.  Encontrarán en el anciano todo lo que implica la palabra ‘santidad’.  Todo en él corresponde a la idea que tenemos de un hombre de Dios.”