Diga a su mamá: “Mil gracias por haber estado siempre a mi lado”

Hace unos días llegó a mis manos una frase sencilla y muy sincera que un hijo se dirigió a su madre: “Mamá, nunca te agradecí lo suficiente por estar para mí sin dudarlo”.

Es una frase que todos podemos hacer nuestra, porque la entrega de una madre hacia sus hijos es tan grande que nunca podremos agradecerla lo suficiente.

Al acercarse el Día de las Madres, lo invitamos a expresar ese agradecimiento y honrar a su mamá —viva o difunta— con un gesto de amor y oración que permanecerá en lugares dedicados a nuestra Madre Santísima.

Honre a su mamá con oración

Para decirle a su madre —viva o difunta— “Mil gracias por haber estado siempre a nuestro lado”, los Misioneros Oblatos ofrecerán:

  • Una novena de Misas en la Gruta de Lourdes y Tepeyac de San Antonio
  • Una novena de Misas en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de las Nieves
  • Una Misa en la Basílica de la Anunciación, en Nazaret, el Día de las Madres

Las dos novenas de Misas darán comienzo el mismo Día de las Madres, el 10 de mayo, a los pies de nuestra Madre Santísima.

Cómo participar

Además:

  • Mantendremos encendida una veladora como símbolo de su gratitud y amor.
  • Colocaremos rosas en honor de nuestras madres al lado del altar

Otras maneras de honrar a su mamá

  • Placa de acero inoxidable en el Monumento en honor de las Madres – Donativo especial de $100
  • Memorial de Adoquín en la Plaza Tepeyac, San Antonio – Donativo especial de $150
  • Placa en el Santuario – Donativo especial de $100

Cada nombre grabado es un testimonio de amor y gratitud que permanecerá en un lugar sagrado.

Para realizar un pedido por teléfono, llame a nuestro número gratuito 1-888-330-6264

Oración

Por intercesión de María, nuestra madre celestial, bendice y acompaña, Señor, a nuestras madres que están con nosotros y concede el descanso eterno a quienes nos han precedido en su caminar hacia la casa del Padre.

Bendición final

Únase a nosotros en oración para que Dios bendiga y acompañe a las madres que están con nosotros; ya nuestras madres difuntas, que gocen de felicidad en la casa del Padre.

Mientras recordamos en oración a nuestras madres, coloquemos en los brazos de nuestra Madre Santísima a las madres pobres de nuestras misiones oblatas para que nunca les falte a sus niñitos lo que necesitan para vivir con dignidad.

Su donativo transforma vidas

Mis hermanos oblatos estarán rezando por usted y su mamá para que Dios recompense su generosidad con los pobres.

Nada tan triste como tener que decir a una madre que llega con su niño en brazos: “Lo siento, se nos han acabado los alimentos y las medicinas”. Y nada tan hermoso como ver sonreír a la mamá y al niño porque pueden regresar a casa con lo que necesitan para vivir con dignidad.

Su donativo hace esto posible.