Fortalezca su esperanza al lado de Cristo resucitado
Cada año, en la mañana de Pascua, cuando la luz es suave y el aire guarda el silencio del amanecer, los fieles se reúnen en oración para proclamar: “¡Ha resucitado el Señor!” En ese momento sagrado, comienza la sanación.
Los Misioneros Oblatos de María Inmaculada han dedicado sus vidas a acompañar a los más pobres y abandonados, llevando consuelo, alimento, oración y presencia donde más se necesita. Esta Pascua, usted puede caminar junto a ellos, fortaleciendo su propia esperanza y extendiéndola a quienes enfrentan las cruces más pesadas.
Reciba un Regalo Espiritual Especial
Como agradecimiento por su generoso apoyo, recibirá el libro electrónico Aleluya: Novena al Cristo Resucitado. Este hermoso recurso de oración lo acompañará durante el tiempo de Pascua, ayudándole a profundizar su fe y a vivir la esperanza de la Resurrección cada día.
Esta misión de acompañamiento espiritual cobra un significado especial durante la Pascua, cuando la luz de Cristo Resucitado nos llama a renovar la fe. Por eso, los Misioneros Oblatos le invitan a participar en una ofrenda de oración profundamente significativa:
Tres Novenas de Misas de la Esperanza
Su nombre y el de sus seres queridos serán incluidos en tres novenas de Misas celebradas en sitios profundamente sagrados:
- Basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén
- Gruta de Lourdes y Tepeyac de San Antonio, Texas
- Santuario Nacional de Nuestra Señora de las Nieves en Belleville, Illinois
Estas novenas de Misas darán comienzo el mismo Dia de Pascua, el 5 de abril.
Y como la luz es símbolo de vida y de esperanza, vamos a prender una veladora por usted y nuestros benefactores oblatos durante estas novenas en la Gruta de Lourdes y Tepeyac de San Antonio y en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de las Nieves.
Oración para recuperar la esperanza
Señor Jesús, acércate a nosotros cuando caminamos por la vida rodeados de dudas, desilusiones y desesperanzas. Ayúdanos a encontrar en tu Palabra ese fuego que disipe nuestras dudas y desencantos de la vida. Y, como los discípulos de Emaús, te invitamos a que entres a nuestra casa y te sientes a nuestra mesa para que nos ayudes a reconocerte en el compartir el pan, la Eucaristía de la esperanza. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor, Amén.
(Tomado del libro Doce Novenas de Misas de la Familia Mazenodiana, por el padre Saturnino Lajo, OMI)
Gracias por su generosidad y por acompañarnos en esta misión de fe, esperanza y caridad.
Su donativo lleva esperanza y dignidad
Comparta los nombres de sus seres queridos y sus peticiones personales. Serán recordados en oración por nuestros misioneros durante las tres novenas de la esperanza.




